15.5.07

Veinte años de historia en cuatro monólogos. Parte 3

La década del noventa. Bienvenidos a la fiesta

Comienza la década; ya cayó el muro, cae la Unión Soviética, el capitalismo se anota una victoria, la globalización revienta los globos y nosotros acá más preocupados por Codesal que por todo eso.
En Polonia el sindicato Solidaridad, Walesha y el Papa (aunque digan que no) se unen para derrocar al gobierno comunista, algo parecido pasa en todo el Este. La cosa es bastante sencilla, los pueblos piden mejor calidad de vida y a cambio se les da exactamente eso, claro, a partir de ahora habrá mejor calidad de vida para el 10% de la población, el resto pasará a morirse de hambre.

Por esa misma zona del mundo, un país, que en realidad eran varios países, pero que estaban unidos en un solo país, empieza a fragmentarse; hacía siete años que había muerto Tito y entonces un tal Slobodan decide que su país debe exterminar a todos los demás integrantes de la unión. Serbia ataca a Croacia, Montenegro ataca a Croacia, Serbia ataca a Macedonia y Argentina le vende armas a Croacia, no nos podíamos quedar afuera, total después volamos una ciudad y nadie va preso.

A comienzos de la década hace su aparición para el gran público, pero esta vez no ya como el inocente aliado contra los Ayhatolas iraníes, sino como el “Carnicero de Bagdad” el otrora niño mimado de EEUU en Medio Oriente, Saddam Hussein.
Saddam decide que gastó mucha plata en una guerra de ocho años contra Irán y que no hay mejor forma de recuperarla que invadiendo Kuwait y apoderándose de su petróleo. No se daba cuenta Saddam que Estados Unidos había gastado mucho más durante décadas de Guerra Fría y que no había mejor forma de recuperarla que invadiendo y apoderándose del petróleo de Irak y de Kuwait.

Y aquí comienza el film: Los estudios U.S.A., con dirección del General Collin Powell, producción de “Dad” George, basada en una obra de Francis Fukuyama titulada El Fin de la Historia, con guión adaptado por la OTAN, presentan a...
En los papeles protagónicos; las heroicas U.S. Army, U.S. Navy y U.S. Air Force despliegan todo su poderío tecnológico para enfrentar a la temible Guardia Republicana armada hasta los dientes con sus fusiles de hace 20 años. Como actores de reparto, la Royal Marine y la Royal Air Force junto con la Legión Extrajera proveniente de Francia.
Y el plato fuerte de la película..... desde los confines del mundo, en un espectacular papel de extra, la demoledora máquina de guerra de la Armada Argentina, que envía dos barcos, uno se queda a mitad de camino, tienen que mandar otro y, con tanta ida y vuelta, llegan tarde a la guerra. Eso si, no tan tarde como para no participar del desfile en la Quinta Avenida. La verdad es que si la gente de la Armada quería conocer Nueva York hubiese sido más económico que fuesen directo y no que dieran la vuelta por el Golfo Pérsico, porque así alargaron un poco el camino.

Damas y caballeros, va a comenzar la película, escalofriantes imágenes de trazadoras sobre el cielo, barcos navegando en alta mar, aviones despegando desde el otro lado del mundo y tanques viajando por desiertos despoblados; con ustedes, la nueva forma de mostrar la guerra, sin muertos, sin sangre, sin refugiados, víctimas civiles ni todas esas cosas espantosas que se ven en las películas; aquí está la guerra según la CNN. No levante sus ojos del televisor que esto será muy breve y prepárese para tener nafta más barata (aclaración: últimas seis palabras sólo válidas para residentes en Estados Unidos. La casa se reserva el derecho de admisión.).

Mientras tanto, el otrora oso soviético ya no existía y en su lugar aparecía la efímera Comunidad de Estados Independientes, Rusia perdonaba la deuda de todos los demás ex integrantes de la URSS a cambio de que le devuelvan todos los misiles, se incorporaba al Fondo Monetario a cambio de que le prestaran plata para pagar su propia deuda, ponían un Mc´Donalds en la Plaza Roja, se privatizaba desde Aeroflot hasta la limpieza del vidrio que tapa a la momia de Lenin y compraban un cargamento industrial de vodka para que a su presidente Boris no le falte.
Y en Latinoamérica? En Chile se iba Pinocho, en Venezuela se adelantaban casi diez años a la historia y se producía el Caracazo, en Chiapas Marcos se ponía el pasamontañas y decía ¡Ya Basta! y en Cuba Fidel salía airoso de la caída de la URSS.
Pero no todo era tan bueno, en Brasil llegaba Collor de Melo y empezaba la alegría en una fiesta de corrupción y neoliberalismo.

Pero, como dice el viejo dicho: La alegría no sólo es brasilera...

Acá empezaba la fiesta, ya iban llegando los invitados, que en realidad eran los de siempre y también estaba el plato principal... que eran (éramos) los mismos de siempre.

Don Raúl le dice a Carlos Saúl I, que se deje de romper y le deja el gobierno cinco meses antes.
Méndes, que había llegado al gobierno con un discurso mas peronista que el de Perón, designa en su gobierno a más gorilas que la "fusiladora" y para que no queden dudas se entrevista con el almirante Rojas. Carlos Saúl I reparte los cargos de forma muy simple, uno para un liberal, otro para un amigo; un ministerio de economía para Bunge&Born, una Corte para Nazareno, un indulto para los comandantes y perpetua para los de La Tablada.

Junto con el emperador Méndes llegan varios personajes más, entre ellas las inolvidables cortesanas Adelina y Marijú, que son presentadas ante el emperador por el eterno patriarca Álvaro que se conforma con una banca en la Cámara de Diputados, a la que quería conocer desde adentro y funcionando, ya que él fue siempre uno de los que la mandaba a cerrar.
De Adelina no es mucho lo que se recuerda, sucede que su refinada expresión de “Socialismo las pelotas” en el programa más visto de la TV hizo olvidar todo lo demás, hasta sus negocios en el Banco Hipotecario.
Marijú fue mucho mas mediática ¡La pobre tuvo tanto trabajo en estos años! Privatizar SOMISA, ENTEL, posar en Noticias y encima tener que explicar porque su marido, presidente de una fundación ecologista, le había regalado un tapado de piel de zorro.

En un primer momento Méndes coloca en el Ministerio de Economía a un tal Roig, el problema es que se muere y en su lugar tiene que poner a Erman. Él nacionaliza los depósitos (no confundir la palabra nacionaliza con alguna intención de decir que este gobierno tuvo el más mínimo dejo nacional), se quema hasta las uñas y se lo tiene que reemplazar por el hasta ese entonces Canciller, el gran Mingo “Mediterránea” Horse. Mingo le saca cuatro ceros al austral y nos dice que nuestro país “recupera el peso de su historia”, peso que lo recuperamos atado al dólar. Analizando fríamente esa publicidad de entonces ahora me doy cuenta de lo que quería decir.
Horse dice que solucionará todos nuestros problemas de deuda eterna a través del milagroso Plan Brady, aumenta el IVA, disminuye ganancias, elimina retenciones, elimina aranceles, recorta en salud, educación, cultura y todas esas cosas innecesarias, desalienta la industria, fomenta la especulación financiera, etc, como puede verse un gobierno totalmente peronista. ¿No? ¿Cómo que no? Si hasta el propio Méndes que, cuando tenía algún tiempo entre los partidos de fútbol, básquet, golf y volar aviones, se acordaba de hacer alguna afortunada declaración dijo que el viejo hubiese hecho lo mismo.

Muchos otros personajes habitaron las cortes, entre ellos el famoso Manz-ano, que pasó a la fama luego de operarse las nalgas y declarar que él sólo “robaba para la corona”.

Méndes ubicó a un tal Dromi en el Ministerio de Sobras Públicas, que no hacía obras sino que privatizaba las que habían hecho los anteriores, a él se le atribuye la frase “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”, todo un manifiesto de la década.

Cuando Mingo Horse pasa al Ministerio de Economía es nombrado canciller Siam-DiTella, que nos obliga a mantener relaciones carnales con Estados Unidos y para eso va junto con Méndes a la capital del imperio globalizado a inaugurar dichas relaciones; Méndes, en un ingles que envidiaría el mismo Edgar Allan Poe, dice en los jardines de la Casa Blanca “Gud bles yu mister president, an gud bles yur cantri.” En otra de sus inmejorables ideas diplomáticas, Siam-DiTella envía ositos Winnie the Pohh a los niños kelpers y, se comenta, que pequeños cuchillos kukri a los niños gurkas.

La globalización avanzaba a pasos agigantados y, para no quedarnos atrás y hacer honor a lo que dice nuestro Preámbulo sobre todos los ciudadanos del mundo que quieran habitar el suelo argentino, le regalamos aerolíneas a los españoles, los teléfonos a los franceses, las minas de oro a los suizos, el agua a los belgas, la Patagonia a Benetton y todo lo que quisiesen comprar estas personas de buena voluntad que nos honraban con sus inversiones que terminarían por llenar el vaso y hacer que la abundancia derrame hasta abajo. Por supuesto que todo a bajo costo y no en dinero sino en bonos que compraban a cuatro y se los agarrábamos a diez; que tontos, no se daban cuenta que ellos nos estaban financiando la entrada al primer mundo por la puerta grande.
Nosotros entrábamos gratis y modernizábamos el país a costa de ellos, seguíamos siendo los más vivos del mundo, además ahora todos teníamos licuadora y, encima, en cuotas.

2 comentarios:

Blue woman dijo...

Hola! Cuánto tiempo! Es que últimamente estoy ausente porque, estoy muy liada con mis estudios. La verdad es que el mundo en mi opinión hoy en día está muy vacío y corrompido. No importa más que el dinero, no trabajar, los viajes, el sexo, el botellón..., etc. Es tan materialista, tan vacío.... En fin, pero, nos ha tocado vivir en este mundo lleno de corrupción, sin sentimientos y sin valores, en el que todo vale; en el que todo está bien y no tenemos más remedio que aguantarnos y seguir mirando hacia adelante.


Un besito desde la otra orilla.

YAYA dijo...

La Simplicidad de Carlos Saúl para repartir los cargos no difiere mucho de la de Néstor K, que, incluso, le da los cargos a los mismos de la última gestión.

"Mingo Horse" = ¡Excelente!

Vermouth con papas fritas?